Preguntas frecuentes sobre el leasing de furgonetas

Resolvemos tus dudas

En Renting de Furgonetas queremos que tengas toda la información clara antes de contratar.
Aquí encontrarás las respuestas a las preguntas más frecuentes sobre nuestro servicio de renting.

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¿Qué es el leasing de furgonetas?

El leasing de furgonetas es una fórmula de financiación en la que una entidad financiera (arrendador) adquiere la furgoneta que el cliente (arrendatario) necesita, y se la cede para su uso durante un período de tiempo determinado. A cambio, el cliente paga una cuota mensual fija previamente pactada.

Al finalizar el contrato, el cliente puede elegir entre:

  • Comprar la furgoneta, abonando el valor residual acordado.

  • Devolverla, sin asumir riesgos de reventa ni depreciación.

  • Renovar el contrato, accediendo a un modelo más nuevo o diferente.

En Renting de Furgonetas te ayudamos a elegir la modalidad más conveniente según tu actividad o necesidades, garantizando siempre flexibilidad y control económico.

¿Cómo funciona el leasing de furgonetas?

El leasing de furgonetas es un contrato sencillo que conecta a una entidad financiera con el cliente que necesita el vehículo. El proceso habitual se desarrolla en estos pasos:

  1. Elección del vehículo: el cliente selecciona la furgoneta que mejor se adapta a sus necesidades.

  2. Adquisición por la financiera: la entidad compra la furgoneta elegida.

  3. Cesión de uso: el cliente disfruta del vehículo durante el tiempo pactado, pagando una cuota mensual fija.

  4. Opciones al finalizar el contrato:

    • Comprar la furgoneta, abonando el valor residual previamente acordado.

    • Devolverla, sin asumir preocupaciones por su reventa.

    • Renovar el contrato, cambiando a otro modelo más moderno o adaptado a nuevas necesidades.

En Renting de Furgonetas te asesoramos en todo el proceso para que tengas claro qué modalidad te conviene más, con total flexibilidad y transparencia.

¿Qué tipos de leasing existen?

Existen principalmente dos modalidades de leasing que se adaptan según el objetivo del cliente:

  • Leasing financiero: La entidad financiera adquiere la furgoneta que el cliente solicita. Durante el contrato se pagan cuotas mensuales, y al finalizar existe la opción de comprar el vehículo abonando su valor residual. Es ideal para quienes desean quedarse con la furgoneta a largo plazo.

  • Leasing operativo: Más parecido al renting tradicional, ya que se centra en el alquiler de la furgoneta y, en muchos casos, incluye servicios como mantenimiento o seguro. Al finalizar, el cliente simplemente devuelve la furgoneta, sin opción de compra. Es perfecto para quienes prefieren renovar vehículo con frecuencia y no preocuparse por la propiedad.

¿Cuál es la diferencia entre leasing financiero y leasing operativo?

La principal diferencia entre ambos tipos de leasing radica en el objetivo final del contrato:

  • Leasing financiero: Su propósito es que el cliente adquiera la furgoneta al finalizar el contrato. Las cuotas mensuales cubren prácticamente el valor total del vehículo más los intereses, descontando el valor residual pactado. Es la opción adecuada para quienes quieren quedarse con la furgoneta a largo plazo.

  • Leasing operativo: Es una fórmula más flexible, muy similar al renting. Las cuotas incluyen principalmente el uso de la furgoneta, junto con servicios como mantenimiento y seguro. Al terminar, el cliente normalmente devuelve el vehículo, aunque en algunos casos puede optar por comprarlo según el valor de mercado.

¿Qué es el leasing puro?

El leasing puro es otra forma de llamar al leasing operativo. En este tipo de contrato no existe la opción de compra al finalizar: una vez concluido el periodo acordado, la furgoneta se devuelve a la entidad financiera.

Se trata de una modalidad muy similar al renting, ya que está enfocada únicamente en el uso del vehículo y los servicios asociados, como el mantenimiento, seguro o asistencia.

¿Quién puede contratar un leasing de furgonetas?

  • Particulares: personas que necesitan una furgoneta para su día a día, mudanzas, escapadas o cualquier actividad que requiera más espacio de carga.

  • Autónomos: profesionales como instaladores, repartidores, técnicos o comerciantes que buscan un vehículo fiable para su actividad sin necesidad de comprarlo.

  • Empresas: desde pymes hasta grandes corporaciones que quieren ampliar o renovar su flota sin realizar una gran inversión inicial.

Los requisitos básicos suelen incluir acreditar solvencia económica y aportar la documentación correspondiente (DNI, justificantes de ingresos o documentación fiscal, según el caso).

Con Renting de Furgonetas el proceso es rápido, flexible y transparente, pensado para que accedas a la furgoneta que necesitas sin complicaciones.

¿Cuáles son las ventajas del leasing?

El leasing de furgonetas es una de las fórmulas más prácticas y rentables para particulares, autónomos y empresas. Estas son sus principales ventajas:

  • Sin inversión inicial: accede a una furgoneta nueva sin necesidad de desembolsar una gran cantidad de dinero al inicio. Solo pagas cómodas cuotas fijas mensuales.

  • Control total de gastos: el contrato puede incluir mantenimiento, reparaciones y seguro, lo que facilita la planificación económica de tu actividad o negocio.

  • Flexibilidad al finalizar: al terminar el contrato puedes renovar por otra furgoneta, ampliar el servicio o simplemente devolver el vehículo, adaptándote a cada etapa de tu vida o de tu empresa.

  • Beneficios fiscales: si eres autónomo o empresa, las cuotas pueden deducirse como gasto, además de aplicar deducciones en IVA según el uso profesional.

  • Sin preocuparte por la depreciación: no asumes la pérdida de valor del vehículo, ya que al finalizar el contrato solo lo devuelves sin tener que pensar en su reventa.

¿Qué desventajas tiene el leasing?

Aunque el leasing de furgonetas  es una alternativa muy práctica, también conviene tener en cuenta algunas posibles desventajas:

  • No adquieres la propiedad: al finalizar el contrato, la furgoneta sigue siendo de la entidad financiera. Solo puedes devolverla o comprarla pagando el valor residual previamente fijado.

  • Restricciones de uso: algunos contratos establecen límites de kilometraje o condiciones específicas. Si se superan o incumplen, pueden aplicarse cargos adicionales.

  • Dependencia del proveedor: la calidad de servicios como mantenimiento, reparaciones o seguros depende directamente de la compañía con la que firmes el contrato.

En resumen, el leasing puede no ser la mejor opción si tu objetivo es ser propietario de la furgoneta, pero sí es ideal si buscas uso, flexibilidad y previsibilidad de costes.

¿Cuándo es recomendable el leasing?

El leasing de furgonetas es una opción muy interesante cuando buscas movilidad flexible, económica y sin complicaciones. Es especialmente recomendable si:

  • Quieres estrenar furgonetas nuevas con frecuencia, evitando quedarte con modelos obsoletos y beneficiándote de las últimas mejoras en seguridad, eficiencia y tecnología.

  • Prefieres reducir el desembolso inicial, ya que el leasing no exige grandes inversiones y ayuda a mejorar el flujo de caja.

  • Necesitas controlar tus gastos mensuales con una cuota fija que lo incluye todo: mantenimiento, seguro a todo riesgo sin franquicia, impuestos, revisiones e incluso neumáticos.

  • Buscas beneficios fiscales, ya que las cuotas pueden ser deducibles como gasto, lo que resulta muy ventajoso para autónomos y empresas.

  • Quieres evitar riesgos de propiedad, como la depreciación, averías imprevistas o complicaciones al vender el vehículo.

En definitiva, el leasing es perfecto si tu objetivo es usar una furgoneta sin atarte a su propiedad, disfrutando de todas las ventajas de un vehículo nuevo y manteniendo tus finanzas bajo control.

¿Qué riesgos implica el leasing?

Aunque el leasing de furgonetas es una solución práctica y ventajosa, también es importante conocer algunos posibles riesgos:

  • Incumplimiento de contrato: si superas el kilometraje pactado o la furgoneta presenta un desgaste mayor al habitual, podrías enfrentarte a penalizaciones económicas.

  • Cancelación anticipada complicada: en la mayoría de los casos, finalizar el contrato antes de tiempo implica costes adicionales elevados, por lo que conviene planificar bien la duración del leasing.

  • Dependencia del proveedor: la calidad de servicios incluidos como el mantenimiento, las reparaciones o el seguro depende directamente de la empresa arrendadora.

En resumen, el leasing es muy útil si lo que buscas es uso práctico y flexibilidad, pero requiere analizar bien el contrato para evitar sorpresas a largo plazo.

¿Qué pasa si no puedo pagar el leasing?

En caso de no poder afrontar las cuotas del leasing de furgonetas, la entidad financiera podría reclamar la devolución inmediata del vehículo y aplicar penalizaciones económicas por incumplimiento del contrato.

Además, esta situación puede tener un impacto negativo en tu historial crediticio, lo que dificultaría el acceso a futuros financiamientos o contratos similares.

Por eso, recomendamos elegir una cuota mensual acorde a tu capacidad de pago, de forma que puedas mantener la estabilidad económica incluso si cambian tus circunstancias personales o profesionales.

Con un buen asesoramiento y una planificación adecuada, el leasing puede ser una herramienta muy útil y segura para tu movilidad.

¿Qué es más rentable, leasing o renting?

La rentabilidad de elegir entre leasing o renting depende de tus necesidades y objetivos:

  • Leasing de furgonetas: resulta más conveniente cuando lo que buscas es flexibilidad con opción de compra. Es ideal si planeas quedarte con la furgoneta al finalizar el contrato. Además, suele ser ventajoso para quienes quieren deducir fiscalmente las cuotas y no necesitan incluir tantos servicios adicionales en la mensualidad.

  • Renting de furgonetas: es más rentable si prefieres una cuota fija mensual con todo incluido: seguro, mantenimiento, neumáticos, reparaciones, impuestos e ITV. Es la mejor alternativa para quienes no desean quedarse con el vehículo, sino renovarlo periódicamente, simplificar la gestión y evitar riesgos de depreciación o gastos imprevistos.

En resumen:
El leasing se recomienda si tu objetivo final es adquirir la furgoneta.
El renting, en cambio, es perfecto si buscas comodidad, servicios incluidos y máxima previsibilidad de costes.

¿Cuál es la diferencia entre el alquiler y el leasing?

Aunque tanto el alquiler como el leasing de furgonetas permiten disponer de un vehículo sin comprarlo, existen diferencias clave que conviene tener en cuenta:

  • Duración

    • Alquiler: se utiliza para periodos cortos (días o semanas, máximo unos meses).

    • Leasing: pensado para periodos medios o largos, generalmente entre 2 y 5 años.

  • Cuotas

    • Alquiler: el precio varía en función del tiempo y uso, siendo más alto para periodos breves.

    • Leasing: las cuotas son fijas y previamente acordadas, lo que facilita la planificación financiera.

  • Servicios incluidos

    • Alquiler: normalmente solo incluye un seguro básico y asistencia, sin cubrir mantenimientos ni impuestos.

    • Leasing: en la mayoría de casos puede incluir mantenimiento, reparaciones, seguro a todo riesgo e impuestos, dependiendo del contrato.

  • Finalización del contrato

    • Alquiler: se devuelve la furgoneta al proveedor sin opción de compra.

    • Leasing: al finalizar, existe la posibilidad de adquirir la furgoneta pagando su valor residual, devolverla o renovar el contrato con otro modelo.

En resumen:
El alquiler de furgonetas es ideal para necesidades puntuales y de corta duración, mientras que el leasing es recomendable para usuarios o empresas que buscan estabilidad, beneficios fiscales y la opción de quedarse con la furgoneta a largo plazo.

¿Cuáles son los requisitos para una operación de leasing?

Los requisitos habituales para contratar un leasing son:

  • Documento de identidad (DNI, NIE o CIF, según corresponda).
  • Demostrar solvencia económica (nóminas, declaraciones fiscales, balances financieros en empresas).
  • Buena calificación crediticia: estabilidad laboral y no estar en ficheros de impagados.
  • Antigüedad mínima en la actividad económica (generalmente para autónomos y empresas).
  • Información bancaria reciente (para domiciliación de cuotas).
  • En algunos casos, garantías adicionales o avales.

¿Quién puede optar a un leasing?

Pueden acceder al leasing:

  • Particulares: Personas físicas con solvencia demostrable.
  • Autónomos: Profesionales que pueden acreditar actividad económica y solvencia.
  • Empresas: Cualquier sociedad o empresa que necesite vehículos para su actividad, con capacidad económica suficiente para cumplir las cuotas establecidas.

En general, la aprobación dependerá siempre de la capacidad económica del solicitante y la evaluación que haga la entidad financiera.

¿Es necesario dar una entrada para un furgoneta en leasing?

Generalmente no es obligatorio dar una entrada inicial, pero algunas entidades suelen pedir una cuota de entrada como fianza. Lo verás indicado en cada oferta.

¿Qué incluye la cuota de leasing?

La cuota mensual del leasing operativo suele incluir:

  • El derecho de uso del vehículo.
  • Seguro a todo riesgo sin franquicia del vehículo.
  • Gastos administrativos relacionados con la gestión del leasing.
  • Mantenimiento preventivo.
  • Reparaciones mecánicas.
  • Gestión de impuestos relacionados con el vehículo.
  • Cambio de neumáticos si el kilometraje contratado es superior a 40.000km totales.

Esto puede variar dependiendo del contrato firmado y la entidad financiera proveedora del servicio.

¿Cuál es la duración mínima de un contrato de leasing?

La duración mínima más habitual de un contrato de leasing suele ser de 36 meses (3 años), aunque algunas entidades podrían ofrecer plazos algo menores, dependiendo del vehículo o las condiciones particulares negociadas. El periodo estándar oscila entre 2 a 5 años según las necesidades del cliente.

¿Cuánto se paga al final de un leasing?

Al finalizar el contrato, si se ha pactado previamente una opción de compra, se deberá pagar el valor residual (valor final acordado del vehículo). Este valor residual se establece al inicio del contrato y suele oscilar entre el 10% y el 30% del valor inicial del vehículo.

Si no hay un pacto de compra establecido, el arrendador podrá dar el precio de mercado que considere por el vehículo para la opción de compra por parte del arrendatario.

¿Cuál es el tipo de interés actual para el leasing de furgonetas?

El interés aplicado en un leasing varía según varios factores como la entidad financiera, perfil del cliente, duración del contrato y condiciones del mercado. Habitualmente, el tipo de interés para leasing oscila entre 2% y 4% TAE, dependiendo también del tipo de vehículo (nuevo o usado), la marca, modelo y ofertas comerciales del momento.

¿Cómo puedo adquirir un vehículo por leasing?

Para adquirir un vehículo mediante leasing sigue estos pasos:

  1. Selecciona el vehículo: Elige la marca, modelo y especificaciones del vehículo que deseas.
  2. Deja tus datos en el formulario de  leasingfurgonetas.es: Te contactaremos para darte todos los detalles del vehículo ofertado y resolver las dudas sobre el servicio.
  3. Presenta la documentación requerida: Acredita tu capacidad económica entregando documentos como nóminas, declaraciones fiscales o balances financieros.
  4. Establece las condiciones: Acuerda el plazo, cuota mensual, posibles servicios incluidos.
  5. Firma el contrato: Revisa cuidadosamente las condiciones antes de firmar.
  6. Recibe el vehículo: La financiera adquiere el furgoneta y te lo entrega para su uso.

 

¿Cuánto tardan en conceder un leasing?

Normalmente, la aprobación de un leasing suele tardar entre 24 horas y dos semanas, dependiendo de:

  • La entidad financiera elegida.
  • Claridad y completitud de la documentación aportada.
  • El análisis de tu perfil crediticio.

Algunos proveedores agilizan el proceso incluso a pocas horas o minutos si se realiza un estudio por scoring bancario en vez de aportar documentación.

¿Qué documentos se requieren para solicitar un leasing?

Los documentos más habituales solicitados para gestionar un leasing son:

  • Para particulares: 
    • Documento de identidad (DNI/NIE).
    • Nóminas recientes o justificación de ingresos.
    • Declaración anual de la renta.
    • Justificante de cuenta bancaria. 
  • Para autónomos: 
    • Documento de identidad.
    • Alta de autónomo en Hacienda y Seguridad Social.
    • Última declaración anual IRPF.
    • Declaraciones trimestrales de IVA recientes.
    • Justificación de ingresos regulares. 
  • Para empresas: 
    • CIF de la empresa.
    • Escritura de constitución de la sociedad.
    • Poderes del representante legal.
    • Balances anuales y cuentas de resultados recientes.
    • Declaraciones de impuestos (IVA, Sociedades).
    • Certificados de estar al corriente de pagos tributarios y Seguridad Social.

¿Cómo se calcula la cuota mensual en un leasing?

La cuota mensual del leasing se determina principalmente considerando los siguientes factores:

  • Valor del vehículo: Precio de compra del vehículo por parte de la financiera.
  • Plazo del contrato: Número total de meses acordados.
  • Valor residual: Valor estimado del vehículo al finalizar el contrato.
  • Servicios incluidos: seguro a todo riesgo sin franquicia, mantenimiento en taller oficial o normal, neumáticos a cambiar según el kilometraje contratado, entre otros.
  • Tasa de interés aplicada: Dependerá del mercado de capitales de ese momento.

La cuota se obtiene aplicando una fórmula financiera que reparte el coste del vehículo, intereses y gastos administrativos a lo largo del contrato. En general, a mayor valor residual, menor será la cuota mensual, y viceversa.

¿Qué es la opción de compra en un contrato de leasing?

La opción de compra es la posibilidad, contemplada en muchos contratos de leasing, que permite adquirir el vehículo al final del período contractual. El precio que se debe pagar (valor residual) está pactado claramente al inicio del contrato. Esta opción es voluntaria: no estás obligado a ejercerla, pudiendo también devolver el vehículo sin más costes adicionales, salvo desgaste excesivo o daños no cubiertos.

En el caso del leasing operativo, la opción de compra se establece sin un precio fijado, y será definido por la financiera al finalizar el contrato si el cliente solicita la compra del vehículo.

¿Qué sucede si el vehículo sufre daños durante el periodo de leasing?

Si el vehículo sufre daños durante el contrato de leasing:

  • Desgaste normal: Los daños leves derivados del uso normal generalmente están cubiertos por el contrato o seguros incluidos.
  • Daños mayores o accidentes: Dependiendo del contrato, el seguro incluido podría cubrir estas reparaciones. Si los daños no están cubiertos, deberás asumir su coste.
  • Al finalizar el contrato: Si los daños son superiores al desgaste habitual y no han sido reparados adecuadamente, la entidad financiera puede aplicar cargos adicionales por reparación o depreciación del vehículo.

Por ello, es fundamental conocer bien las condiciones del contrato y mantener el vehículo en buenas condiciones durante el plazo establecido.

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